Tus cartas pueden durar muchos años en buenas condiciones si las proteges correctamente.
No necesitas convertir tu colección en una bóveda ni comprar los accesorios más caros. Para empezar, basta con proteger las cartas del uso diario, guardarlas correctamente y evitar algunos factores que pueden dañarlas con el tiempo.
Aquí te explicamos lo básico.
Las micas, también conocidas como sleeves, son fundas plásticas diseñadas para proteger las cartas.
Ayudan a reducir el desgaste producido al manipularlas y protegen contra suciedad, grasa de las manos, pequeños raspones y otros daños cotidianos.
No necesariamente.
Para cartas que utilizas en un deck, las micas son especialmente importantes porque estarán constantemente en tus manos, sobre la mesa y siendo barajadas.
Para cartas de colección, puedes decidir el nivel de protección dependiendo de su valor o importancia para ti.
Una carta especialmente valiosa puede protegerse primero con una inner sleeve y después con una segunda mica o algún sistema de protección más rígido.
Importante: ninguna mica hace que una carta sea indestructible. Sigue siendo necesario manipularla y almacenarla correctamente.
Un deckbox es una caja diseñada para transportar y guardar un deck.
Además de mantener todas tus cartas juntas, evita que estén sueltas dentro de una mochila, donde pueden doblarse, golpearse o dañarse.
Para elegir uno, comprueba que:
Tenga suficiente espacio para tu deck con las micas puestas.
Cierre correctamente.
Las cartas no queden excesivamente apretadas.
Proteja las cartas durante el transporte.
Si llevas dados, monedas, contadores u otros accesorios, es preferible mantenerlos separados de las cartas cuando puedan presionarlas o dañarlas.
Cuando una colección empieza a crecer, tener cientos de cartas sueltas se vuelve difícil de manejar.
Las opciones más comunes son cajas para almacenamiento y carpetas o binders.
Son prácticas para guardar grandes cantidades de cartas.
Puedes organizarlas por juego, colección, color, tipo, rareza o cualquier sistema que te permita encontrarlas fácilmente.
Lo importante es evitar que las cartas tengan demasiado espacio para moverse o que estén tan comprimidas que resulte difícil retirarlas.
Son especialmente útiles para colecciones que quieres organizar, consultar o mostrar.
Procura utilizar carpetas y páginas diseñadas específicamente para cartas coleccionables.
Evita introducir demasiadas cartas en un mismo compartimento si este no está diseñado para ello.
Y algo importante:
Una carpeta sirve para proteger y organizar; no necesitas llenar cada espacio inmediatamente.
Tu colección puede crecer poco a poco.
Incluso una carta que nunca utilizas puede deteriorarse si está almacenada incorrectamente.
Hay cuatro factores a los que debes prestar especial atención:
Humedad
El exceso de humedad puede afectar el papel y provocar deformaciones u otros daños.
Agua y líquidos
Una mica puede ofrecer cierta protección frente a pequeños accidentes, pero no convierte una carta en impermeable. Mantén bebidas alejadas de tu colección siempre que sea posible.
Luz solar directa
La exposición prolongada a la luz puede afectar los colores y materiales de una carta.
Temperaturas extremas
Evita dejar tu colección durante largos periodos en lugares con mucho calor, humedad o cambios importantes de temperatura.
Lo ideal es almacenar tus cartas en un lugar seco, limpio, estable y alejado de la luz solar directa.
Si juegas con tus cartas, es normal que tus accesorios se desgasten.
Si coleccionas, puedes decidir qué cartas quieres proteger especialmente.
Y si apenas estás comenzando, no necesitas comprar todos los accesorios disponibles desde el primer día.
Empieza por lo esencial:
Micas para las cartas que utilizas.
Un deckbox para transportarlas.
Una caja o carpeta para organizar tu colección.
Un lugar adecuado para almacenarla.
Conforme tu colección crezca, también podrás mejorar la forma en que la organizas y proteges.
Lo importante no es tener la colección más grande. Es cuidar la que ya tienes.
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