¿Qué es Catán?

Catán es un juego de mesa donde los jugadores imaginan que llegan a una isla nueva llamada Catán.
En esa isla no hay nada construido, así que todos deben trabajar, intercambiar y pensar bien para ganar.

El juego fue creado por un señor llamado Klaus Teuber, en Alemania, hace muchos años.
Hoy en día lo juegan personas de todo el mundo.

 

El objetivo del juego es construir poblados, ciudades y caminos para conseguir 10 puntos y así ganar la partida.

 

¿Cuántos jugadores pueden jugar?

Catán se juega con:

  • 3 o 4 jugadores

Cada jugador elige un color y usa sus propias piezas para construir.


¿Cuánto dura una partida?

Una partida de Catán dura aproximadamente:

  • entre 60 y 90 minutos

 

Algunas partidas pueden ser un poco más cortas o más largas,
dependiendo de qué tan rápido construyan los jugadores y cuánto comercien.

¿De qué trata el juego?

En Catán, cada jugador es como un explorador constructor.
Para construir necesita recursos, como:

  •  Madera

  • Ladrillo

  •  Lana

  • Trigo

  • Piedra

 

Estos recursos salen de los terrenos del tablero, que tienen forma de hexágonos (figuras de seis lados).

¿Cómo se juega Catán?

El juego se juega por turnos.
En cada turno pasan tres cosas importantes:

Se producen recursos

El jugador tira dos dados 🎲.
El número que salga dice qué terrenos producen recursos.
Si tenés un poblado o ciudad cerca de ese terreno, recibís cartas de recursos.


Se puede comerciar

Si te falta un recurso, podés:

  • Intercambiar cartas con otros jugadores 🤝

  • Cambiar cartas con el banco del juego

Aquí es importante hablar, negociar y llegar a acuerdos.


Se construye

Con los recursos podés construir:

  • Poblados

  • Ciudades (mejoras de los poblados)

  • Carreteras

Cada construcción te da puntos.


¿Cómo se gana?

El primer jugador que llega a 10 puntos gana el juego 🎉.
Los puntos se consiguen construyendo y usando algunas cartas especiales.


¿Por qué Catán es tan divertido?

Cada partida es diferente
Hay que pensar y planear
Se aprende a negociar
Todos juegan hasta el final
Es un juego para compartir en familia o con amigos

 

Catán no es solo un juego de suerte, también es un juego de pensar, hablar y decidir bien